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Si hablamos de maravillas de la ingeniería/arquitectura contemporáneas, no podemos omitr el proceso de restauración de 6 kilómetros del arroyo entubado Cheonggyecheon, el cual concluyó en su retorno al aire libre luego de estar sepultado casi 30 años, y que actualmente se puede disfrutar como el eje de un parque de 40 hectáreas en Seúl (Corea del Sur).

Imagen 1: Localización del arroyo, en el centro de Seúl

La restauración del arroyo se llevó a cabo en un plazo de 27 meses, entre Julio de 2003 y Septiembre de 2005, con obras que costaron 386 millones de dólares, se dividieron en 3 secciones, y contaron con 6 contratistas independientes para realizarlas, coordinados por un comité conjunto de estas empresas, más ingenieros del Gobierno Metropolitano.

Las tareas originales de entubamiento, iniciadas en 1958 y finalizadas en 1977, habían determinado la desaparición del arroyo bajo un camino de 10 carriles, más una autopista elevada, de 4, cuya construcción involucró a 240.000 obreros. De este modo, en 1977, 600 años de servicio del arroyo Cheonggyechon a Seúl y sus habitantes desaparecieron de la historia.

Imagen 2: Obras de entubamiento, en la década del 50.

Hacia finales de la década de 1990, comenzó un incipiente movimiento ecologista para reintegrar el arroyo a la capital. Si bien esta postura de regeneración fue minoritaria en sus comienzos, a medida que avanzaron los años y se evidenciaron los bajos índices de desarrollo y salubridad en la zona del Camino Cheonggyecheon, comenzó a ganar el favor popular y espacio en los medios de comunicación.

Las principales características del proyecto de regeneración (técnicamente conocido como “daylighting”) fueron consensuadas (período 2002-2003) entre el Estado metropolitano, la ciudadanía, institutos de investigación y las empresas contratistas, para minimizar los inconvenientes y armonizar los usos y espacios en el área céntrica involucrada.

Hacia finales de la década de 1990, comenzó un incipiente movimiento ecologista para reintegrar el arroyo a la capital. Si bien esta postura de regeneración fue minoritaria en sus comienzos, a medida que avanzaron los años y se evidenciaron los bajos índices de desarrollo y salubridad en la zona del Camino Cheonggyecheon, comenzó a ganar el favor popular y espacio en los medios de comunicación.

Las principales características del proyecto de regeneración (técnicamente conocido como “daylighting”) fueron consensuadas (período 2002-2003) entre el Estado metropolitano, la ciudadanía, institutos de investigación y las empresas contratistas, para minimizar los inconvenientes y armonizar los usos y espacios en el área céntrica involucrada.

Imagen 3: Antes y después (izq., la autopista; centro, durante la obra; der. finalizado).

El cambio de paradigma, de una ciudad antes percibida como gris, industrial, de cemento y dividida por la autopista y el camino que cubrían al arroyo, hacia otra en la cual se apostó a un revitalizado curso de agua y su espacio verde adyacente integrando las márgenes del río y, también, zonas otrora postergadas, logró posicionar a Seúl como una metrópolis orientada hacia las necesidades de sus habitantes y el medioambiente.

Transcurrida algo más de una década de la intervención, la mayor de su tipo hasta la fecha, el arroyo representa un paseo obligado para turistas y ciudadanos (recibe unos 60.000 visitantes al día), que han visto sustancialmente mejoradas sus condiciones de vida y la exitosa integración urbana del curso de agua al paisaje.

El ejemplo del Cheonggyecheon es un valioso antecedente y una inspiración para iniciativas similares de sustentabilidad en el resto del mundo, tal como podría plantearse en el futuro para Buenos Aires, que cuenta con una docena de arroyos entubados, los cuales únicamente recordamos cuando se producen inundaciones.

#arroyoslibres #rios #regeneracion

(Versión completa del texto, en la Revista del CPIC (Consejo Profesional de Ingeniería Civil) Nº 432, páginas 8 a 13). Link: https://issuu.com/revistacpic/docs/revista_cpic432