El pasado martes 30 de mayo, en el marco de las jornadas “Campus de Pensadores Urbanos – De frente al Río: Cuenca Matanza-Riachuelo”, organizadas por ACUMAR y ONU-Habitat, y llevadas a cabo en la Usina del Arte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tuvimos la oportunidad de presenciar las presentaciones de Jae-min Song y Kyu-hong Park, del Gobierno Metropolitano de Seúl.

La ingeniera Jae-min Song expuso “Cheonggyechon urban stream restoration”, donde detalló la historia y el proceso de recuperación hacia la superficie e integración a la trama urbana de 6 kilómetros de un arroyo entubado de Seúl, que había permanecido en tal condición, cubierto por una avenida de 10 carriles y una autopista elevada de 4, por casi 30 años. La restauración del Cheonggyechon fue la base de un programa de revitalización del centro de Seúl, que inició en 2005 y continúa hasta nuestros días.

A su vez, el ingeniero Kyu-hong Park, de la Universidad Chung-Ang, presentó “Wastewater management to protect water quality of Han River”. En su exposición realizó un recorrido cronológico de las facilidades para el tratamiento de líquidos cloacales con el que fue contando Seúl, hasta disponer en la actualidad de cinco plantas que pueden tratar casi 5 millones de metros cúbicos al día, con los más altos estándares tecnológicos y capaces de atender a los 11 millones habitantes que posee la ciudad.

Foto 1: Kyu-hong Park
Foto 2: Jae-min Song

 

El jueves 13/10, en el marco del Primer Congreso Argentino de Ingeniería Urbana, realizado en el Centro Argentino de Ingenieros (Cerrito 1250, Ciudad de Buenos Aires), el Ing. Martín Civeira expuso su trabajo titulado “Daylighting: enseñanzas de la recuperación de un arroyo entubado en Seúl”.

La presentación describió la historia del arroyo Cheonggyecheon el cual, tras 700 años de servicio a la comunidad, debió ser entubado por razones de salubridad en la década del 60 y sobre el que se construyeron un camino de 10 carriles y una autopista elevada de 4, finalizándose las obras en 1977.

En la década del 2000, tras casi 30 años de degradación del espacio urbano, del estado de las estructuras y notable contaminación sonora y del aire, las autoridades metropolitanas decidieron restaurar a cielo abierto el arroyo subterráneo, en un tramo de 6 kilómetros de longitud.

Para lograr este propósito, se debió demoler, recuperar y reciclar más de 900.000 toneladas de materiales y se materializó un proyecto que incluyó el perfilado del cauce del río, plantas purificadoras y de bombeo de agua, desagües y drenajes, caminos vehiculares, senderos y facilidades para  peatones y ciclistas, 22 puentes y trabajos de paisajismo. Las obras se realizaron en un tiempo récord de 27 meses, a un costo de 386 millones de dólares.

Hoy en día, el arroyo Cheonggyecheon se ha convertido en un parque lineal de 40 hectáres, que recibe 60.000 visitantes diarios, con fauna y flora autóctona, puentes históricos recuperados y que es sede de festivales y eventos culturales.

El cambio de paradigma ha logrado posicionar la percepción de Seúl desde “una ciudad gris y de cemento” hacia una metrópolis “amigable y orientada hacia el factor humano y el medioambiente”.